viernes, 22 de enero de 2010

Metamorfosis de la Mediana Edad

Por Federico Eduardo Padilla - Publicado en 05 January 2010
Revista Topía.

Introducción
La mediana edad es una etapa de la vida que viene a marcar la adultez, la finalización de la juventud y conlleva en si una serie de duelos y reestructuraciones psíquicas, así como el adolescente debe pasar por ciertos duelos a nivel corporal, al perder su cuerpo infantil y tener que vérselas con su nuevo cuerpo sexuado, mas grande, con mas bello, un cuerpo que nada tiene que ver con el cuerpo de la infancia, en la edad mediana uno también debe pasar por un duelo del cuerpo, el cuerpo pasa a ser otro que el de la juventud, un cuerpo que muchas veces no es aceptado por su portador.

J. Lacan en su concepción de los registros diferencia claramente tres: el real, el simbólico y el imaginario. El sujeto se encuentra sumergido en esta interrelación de registros. Para dar un panorama mas claro me referiré brevemente a cada registro para comprenderlo mejor, El registro real corresponde al lo que no puede ser nombrado, a lo que se escapa de la palabra, es el registro de las tensiones, el registro simbólico es donde reinan los significantes, es el registro en el cual nos encontramos sustentados por el lenguaje que viene a representar, y el imaginario es lo que corresponde a la imagen del propio yo, el cual se diferencia de los otros, lo que corresponde al estadio del espejo. El cuerpo puede verse desde los tres registros mencionados con anterioridad, mas allá del sinfín de cuerpos existentes como el cuerpo sexual, el cuerpo de la danza, el cuerpo de la medicina, el cuerpo del deporte, el cuerpo de la muerte, etc. Desde los registros el cuerpo puede ser Real, el cuerpo de la tensión, el organismo. El cuerpo simbólico, representado por significantes y el cuerpo imaginario, la imagen que nos devuelve nuestro cuerpo como limite del no-yo.
En la mediana edad de la vida, cada sujeto tiene que vérselas con este nuevo cuerpo real, el cual viene a cargar con una mayor cantidad de tensiones debido a su envejecimiento orgánico, una mayor posibilidad de enfermar, una menor flexibilidad, una imposibilidad de realizar ciertos movimientos propios de la juventud, el cuerpo real empieza a dar sus primeras señales para que el sujeto comience a modificar aquel cuerpo imaginario, el sujeto debe realizar un duelo corporal, el cuerpo de la juventud ya no existe mas, ahora tiene que vérselas con un cuerpo que debe cuidar, un cuerpo mas envejecido. El filosofo francés, Jean-François Lyotard, menciona el porque de ésta distorsión negativa de la imagen de la mediana edad en el postmodernismo, criticó a la sociedad actual, en donde encontramos discursos idealistas e iluministas, pero es Lyotard quien puso nombre a la "condición posmoderna", concepto que levanta polémica pero que ha terminado por englobar una cierta crisis cultural cuyos rasgos pueden ir desde el escepticismo; el reclamo de que se respetan los derechos de las minorías, el aumento de las patologías de la gratificación inmediata, la idealización del cuerpo joven, de la cirugía plástica o la idea de que envejecer es feo y malo.
Con respecto a este cuerpo joven que se pierde, toda perdida de algo querido acarrea un duelo, Freud menciona que éste consta de etapas, es una reacción frente a una pérdida, el sujeto pierde el interés por el mundo exterior sustrayendo la libido de todos los objetos, depositando en el objeto perdido toda la energía libidinal, a pesar de esto el duelo no es patológico debido a que en un cierto tiempo el sujeto debe sustraer libido de aquel objeto para investir nuevos objetos. En cambio en la melancolía existe una identificación con el objeto perdido, y así autoreproches; el cuerpo de la juventud en la mediana edad se pierde, pero aparte de perder el cuerpo se las tiene que ver con un cuerpo que no es deseable, un cuerpo que pesa y es inestable, no rígido y seguro como el que ha perdido, ahora es un cuerpo que porta el sello de finitud. Este cuerpo nuevo necesita una serie de cuidados que el anterior no necesitaba.
El cuerpo de la mediana edad hace ruido en el registro de lo real, aparecen una serie de dolores que repercuten en lo simbólico y abren una puerta a el mundo de la adultez que muchas veces es representada por el "empezar a morir", esta es la traducción simbólica que trae este cuerpo real; el simbólico lo fuimos armando de niños, con significantes de autoridad, significantes de madurez, este lugar simbólico que ocuparon nuestros padres idealizados de la infancia, ahora dicho lugar, se nos cae encima como un balde de agua fría, nos atrapa en el, y el sujeto ahora se encuentra en aquel lugar, lugar de responsabilidad, lugar de autoridad, lugar de madurez y experiencia, en este lugar completo de significantes que nosotros mismos fuimos construyendo, ahora somos nosotros los grandes. Esto mismo ocurre con el niño que va a nacer y va a caer en aquel cuerpo simbólico que espera fuera del vientre, un constructo de significantes, como: "va a ser igualito a mi"..."va a ser hablador como mama" ..etc. Entonces de adultos caemos en este cuerpo de la adultez y tenemos que amoldarnos poco a poco a el, para poder ir identificándonos con el.
Generatividad del cuerpo
Erick Erickson postula la teoría del desarrollo psicosocial, en la cual menciona ocho etapas de la vida, dentro de ellas menciona la etapa de Generatividad frente al estancamiento y menciona que en ella se debe establecer y guiar a la siguiente generación, esto no es mas que un ejemplo de un mandato que posee aquel cuerpo simbólico, inundado por significantes de responsabilidad, definición y sostenimiento de los menores. En dicha etapa los objetivos principales: relación de pareja, propia familia y productividad laboral, tienen que ser llevadas a cabo por el mismo cuerpo pero éste se adaptara a cada situación de una manera diferente, porque no es lo mismo el cuerpo en pareja que el cuerpo en trabajo; este cuerpo de la mediana edad comienza a ser sobrecargado a causa de estos objetivos, asimismo, a pesar de que pretendemos empezar a no sobrecargar nuestro cuerpo; es justamente lo que no podemos hacer, debido a este carácter multifacético de la etapa. Estos objetivos deben cumplirse de a poco ya que al no hacerlo la persona se sentirá empobrecida, calificara su vida de monótona y vacía, solo sentirá que el tiempo pasa y envejece día tras día; esto ocurre debido a que la libido no es depositada en los objetivos, ni en el cumplido de estos, entonces esta libido inviste el cuerpo y solo se estará atento de el cuerpo y como repercute el paso del tiempo, alertas a esta metamorfosis de la mediana edad.
Piel - Yo
Desde el cuerpo se sostiene nuestra psiquis, es el órgano mas amplio que recubre, en el plano de lo real, toda la producción simbólica del sujeto. El psicoanalista francés Didier Anzieu desarrolló la teoría del yo-piel sobre la fundamentación de dos principios,
toda función psíquica se desarrolla apoyándose en una función corporal cuyo funcionamiento transpone al plano mental.
y el otro es Jacksoniano
...a lo largo de su evolución, el desarrollo del sistema nervioso presenta una particularidad que no se encuentra en los otros sistemas orgánicos; a saber, que el órgano más reciente y más cercano de la superficie—el córtex—, tiende a tomar la dirección del sistema cuando integra los otros subsistemas neurológicos. Esto sucede también con el Yo consciente, que dentro del aparato psíquico tiende a ocupar la superficie en contacto con el mundo exterior y a controlar el funcionamiento de este aparato. Igualmente se sabe que la piel (superficie del cuerpo) y el cerebro (superficie del sistema nervioso) derivan de la misma estructura embrionaria, el ectodermo.
Con este segundo principio damos por sentado que se nos hace imposible escapar de lo real ya que la producción de nuestros pensamientos y la esencia de nuestro subjetivismo tiene como base una materia, entonces no podemos decir nada de lo real pero tampoco podemos huir de él, nos posibilita de existencia material.
Cuando uno llega a esta crisis de la edad mediana, este cuerpo, esta piel que desde lo real esta mas débil, mas arrugado, mas vulnerable, mas pesado, menos flexible, mas viejo, debido al propio envejecimiento de la persona, esto repercute en el cuerpo simbólico e imaginario con significantes de cuerpo viejo, cuerpo impotente, cuerpo de la muerte, cuerpo de la enfermedad, cuerpo de las responsabilidades, cuerpo de las preocupaciones, y a esto hay que sumarle la perdida del cuerpo real, simbólico e imaginario de juventud.
Este cuerpo real de mediana edad nos crea una imagen, no es mas que una imagen nuestra, con la cual tratamos de identificarnos, esta identificación con este cuerpo que ya no es el joven sino el adulto modifica al yo, y este comienza a actuar acorde a la imagen devuelta por nosotros mismos. Entonces Anzieu nos dice que el yo funciona como las funciones de la piel, pero también esta piel-cuerpo-no-joven de la mediana edad nos devuelve una imagen no deseada o no esperada y si el sujeto no esta preparado para recibir este nuevo cuerpo, éste va a modificar las funciones del yo. Entonces la piel-cuerpo y su imagen modifica las funciones yoicas empezando por el autoestima.
Una función que equipara Anzieu del yo con la piel es que la capa superficial de la epidermis protege su capa sensible, y el yo actúa también como un freno hacia los estímulos desagradables o a la sobreestimulacion, nos protege. En dicho caso si la imagen de nuestro cuerpo-piel no es compatible con nuestros deseos, este cuerpo piel lo encontramos débil y vulnerable, esta piel-cuerpo se encuentra expuesta a el ambiente externo e interno sin posibilidad de defensa por su "falta de juventud" (piel vulnerable), esto repercute en el yo y se estructura simultánea y semejantemente como un "yo vulnerable", permeable a cualquier estimulo y así a su consecuencia, otra función equiparable es que "la membrana de las células orgánicas protege la individualidad de la célula, distinguiendo los cuerpos extraños... a su vez el Yo-piel asegura una función de individuación del Si-mismo, que le aporta el sentimiento de ser un ser único. La angustia que describe Freud de la "inquietante extrañeza" está unida a una amenaza hacia la individualidad del Sí-mismo por debilitamiento del sentimiento de sus fronteras", claramente la aceptación de nuestro cuerpo de la mediana edad favorece en la diferenciación de nosotros mismos con el respeto a los demás debido a que la aceptación hace a la identificación y así se constituye un yo fuerte que limite su ubicación espacio-temporal posibilitando una interrelación. Un cuerpo catalogado de viejo y débil, sin aceptación de su "propietario" genera un extrañamiento, esto provoca una división, algo ajeno en nosotros mismos, así el yo del sujeto no consigue una unicidad necesaria para nuestro bienestar.
Por último, es necesario que un sujeto que transite esta etapa de la vida, en la cual los límites empiezan a perder su infinidad y el cuerpo empieza a mostrar esa vejez que era detestada en la juventud, ahora vuelve hacia nosotros. Es necesario entonces poder sobrellevar éste camino de alguna forma, en la cual podamos construir un futuro con nuevas metas, cuidados del cuerpo que nos refleje conceptos de salud y bienestar, aceptando así las perdidas para conquistar un nuevo cuerpo diferente pero no por eso inferior. La planificación y el crecimiento profesional, con significantes de "sabiduría" y "experiencia" son los que deben guiar nuestra conducta para mantener el cuerpo y la mente activa. Y poder ir depositando este sobreinterés de nuestra imagen en el crecimiento de nuestros hijos, sus avances, sus logros y nuestra relación de pareja, la cual conlleva una tarea ardua pero gratificante.
Bibliografía:
1. Anzieu, D., yo-piel; ED. Biblioteca Nueva; Madrid. (1974)
2. Freud, S. Volumen XIX - El yo y el ello, y otras obras (1923-1925) (Buenos Aires: Amorrortu)
3. Lacan, J., El seminario Libro 5 (1957-58): Las formaciones del inconsciente, Editorial: Nueva Visión, Bs.As.
4. Erikson, Erik H. Ciclo vital completado, Editorial: Paidos Ediciones, (1997)
5. Lyotard, Jean-François: La condición postmoderna: (1979)

miércoles, 20 de enero de 2010

Pequeños Universos

domingo, 10 de enero de 2010

HelpAge International. Acción global sobre envejecimiento.

Pobreza: el enemigo de la independencia de los adultos mayores.
Las personas mayores están consistentemente entre las más pobres en todas las sociedades, y su seguridad material es por lo tanto una de las más grandes preocupaciones de la vejez.
Muchos experimentan la misma falta de necesidades físicas, de activos y de ingresos que sienten los otros pobres, pero sin los recursos que los adultos jóvenes, con más capacidad y más actividad, tienen para compensar.
El promedio de pobreza entre las personas mayores está vinculado a los niveles de educación, incluyendo los diferentes niveles de alfabetización. En América Latina, por ejemplo, el porcentaje de alfabetizados de más de 60 años varía del 93 por ciento en Argentina a sólo 39 por ciento en Honduras. Para las mujeres, las cifras de estos países son respectivamente del 91 por ciento y 33 por ciento.
La falta de bienes materiales no es el único problema de la pobreza. Otra consecuencia es la incapacidad de participar efectivamente en la vida económica, social y política. Las personas mayores que viven en la pobreza se ven a sí mismas excluidas socialmente y aisladas de los procesos de toma de decisiones. Esto afecta no sólo su ingreso y su riqueza sino que también contribuye a la pobreza de sus casas, a su mala salud y a su inseguridad personal.
Generalmente, se argumenta que las redes informales de la familia y la comunidad enmuchos países en desarrollo reducen la exclusión social de los adultos mayores. Pero esto siempre ha sido contingente a factores tales como el género y los medios materiales del individual, más que la edad. Más aún, el rápido cambio social y económico ha socavado la capacidad de estas redes informales para proporcionar apoyo.
En muchas sociedades las personas mayores tenían roles de liderazgo tales como la resolución de conflictos y la educación cultural, religiosa y de salud. Aunque estos roles aún existen, han sido erosionados por la cambiante estructura de la familia, la migración, y la aparición de una cultura dominante que da un mayor estatus a la alfabetización y a la educación formal y se ha desviado de las formas comunitarias de autogobierno.
Los esfuerzos por comprender la pobreza han dominado mucho del debate sobre el desarrollo durante los últimos años, pero la pobreza que experimenta la mayoría de las personas mayores en los países en desarrollo ha sido generalmente ignorada. En muchas iniciativas de desarrollo tales como programas de alfabetización o programas de crédito, los directores de programas parecen creer que las personas mayores son incapaces de participar y que no tienen un rol productivo, o que simplemente son recipientes pasivos de apoyo.

Qué dicen los adultos mayores

"Antes yo era como un objeto descartado. Ahora después de estar sentada por dos semanas en este taller junto con funcionarios de gobierno y personas respetables, me estoy levantando." Mujer-mayor-Etiopía.
"Ellos sólo hablan a los jóvenes sobre proyectos (de desarrollo) no a las personas mayores." Anciano de Camboya.
"Me preocupo, pienso mucho porque no tengo dinero y mucho me enfermo. No tengo hijos sólo un nieto adoptado, pero el nieto también es pobre. No sé qué pensar cada día pienso así, pienso asá, como un gato con su cabeza dentro de un coco.".

sábado, 9 de enero de 2010

Permiso a la aceptación


¿Porqué los seres humanos experimentamos tantas dificultades ante el proceso de envejecer? ¿Cómo podremos superar esta rebelión, que en alguna medida parece absurda?, tal vez nos convenzamos con explicarnos, aceptar parece ser la mejor manera de lidiar con este conflicto humano, el del paso del tiempo, el de su sucesión, la eterna aventura del viaje, en vez de pensar en que "no queda otro recurso", ya que esta frase remite a una resignación desesperada y dolorosa.
Frente a esta actitud ¿podemos descubrir una motivación positiva, activa y eficaz? Creo que sí, y creo que además está latente en una necesidad muy profunda, existencial y poderosa que experimentamos todos: la necesidad de estar en armonía consigo mismo.
En el corazón humano existe un deseo de verdad que quizás no se devele abiertamente, pero puja por abrirse, como un destino que no puede ser traicionado.
Cada individuo no tiene más que una verdad, pero cada verdad tiene un sabor a victoria.
Puede ocurrir tal vez que el paso del tiempo, lo realizado no haya sido suficiente y esto nos posicione en un lugar de desesperación? O podríamos pensar como Fechner que el hombre está provisto de una serie de anhelos, apetencias, esperanzas, temores, que no corresponden a la duración de su vida.
Siempre estamos ante el río de Heráclito y fluimos igual que él, estamos siendo siempre otros y el mismo.
Seguiremos siempre ansiosos? o mejor elegiremos otras exploraciones aquellas relacionadas con los otros niveles, a los que no accedimos por la premura de la vida, por lo insaciable que ésta conlleva.
Envejecer podría ser el paso a la aceptación, la llegada de la sabiduría, de esa otra mirada que nos estuvo esperando, cuando éramos tan inocentes como para no darnos cuenta que éramos todos los hombres.
Todo gradualmente, como si una remota fuerza nos guiara, nos indicará el camino, el tiempo ahora sí de demora.

domingo, 27 de diciembre de 2009

Festival A Puro Talento, palabras


Estaba pensando que cuando ingresé al equipo lo primero que me impactó fue su nombre: A Puro Talento. Etimológicamente, si es una moneda imaginaria de la Antigua Grecia, me pregunté cuánto querríamos cambiar entonces de este imaginario social que ronda con respecto a realizar talleres en un neuropsiquiátrico.
Se le agregaba además puro, a sea un entendimiento demasiado inteligente de lo que iba a hacerse, el sinónimo es genio.
También recordé su parónimo: talante. Y en este tiempo he encontrado que hemos tenido talento de buen talante para hacerle frente a las situaciones, para pensarlas, para mantener los interrogantes, los aciertos, los errores, las personalidades, la escucha, las personalidades, la vida que transcurre y se cuela por todos los recovecos con sus fantasmas y sus desesperanzas, con la promesa de paraísos.
Entonces, A Puro Talento surge de una necesidad, de uno o muchos, casi diría infinitos deseos con una pretensión que ya su título delata tal vez generar alguna marca, trocar esa moneda imaginaria con respecto a las personas que padecen y están aquí viviendo.
Digamos, algún tipo de inscripción que no sea sólo huella en la arena, sino una posibilidad más de acercar algún alivio apelando a lo más sano del sujeto.
Apasionar la inteligencia y la insensatez para no tener ningún tipo de indiferencia ni ideológica, ni vocacional ni estética.
Es oportuno señalar que A Puro Talento no forma artistas, quizás porque consideremos que cada ser humano es un artista, una humanidad siempre en potencia que persigue alguna punta de verdad y que allí en ese encuentro crea belleza.
Posiciona su mirada en el sujeto, es central verlo en ese aquí y ahora, en el que realiza un trazo, crea un paso de baile, canta, eleva su voz.
A Puro Talento hace un subparéntesis dentro del gran paréntesis, no piensa en la falta, piensa y siente ese presente ahí todo junto materializado en un ser, en su necesidad de persistencia o sea trabajamos al borde de la magia, el milagro y el ancestro.
Talento el de los pacientes, para sostener, que interpelan en cada transformación, para convertir lo siniestro, para intensificar los cambios.
Ese resistir, ese poder que es ahí antes que el a-priori, a pesar de tanto sufrimiento para el pequeño cuerpo para el pequeño corazón.
Talento conjunto. Brazos, abrazos, mmiradas y manos. Ese nosotros mutuo de seres que se aguardan con señal compartida. Con un horizonte que a veces se detiene, se suspende, pero nos induce a caminar la utopía.

sábado, 28 de noviembre de 2009

II Festival en el Borda

jueves, 5 de noviembre de 2009

Salud mental en la Ciudad de Buenos Aires

La inmobiliaria del macrismo

Por Ángel Barraco - Publicado en 29 September 2009. Revista Topía.

Desde los inicios del actual gobierno del Ing. Macri en la ciudad de Buenos Aires (a principios de 2008), se anunció de forma sorpresiva la puesta en marcha de un supuesto y nuevo “Plan de Salud Mental” que no fue consultado en tiempo y forma, ni con el Consejo General de Salud Mental en su función de órgano de asesoramiento, como así tampoco e insólitamente, con la autoridad del área, la Dirección Adjunta de Salud Mental, instancia que también fuera desjerarquizada en esos tiempos, por dichas autoridades.
Este “Plan” anunciado muy mediáticamente, tanto por el Jefe de Gobierno como por el Ministro de Salud, Dr. Jorge Lemus, expresaba un inesperado y llamativo interés, por transformar la indigna situación de más de 1.800 pacientes mujeres y hombres, internados en los hospitales Moyano y Borda. Para ello, se había estipulado la construcción de diez “Centros de Internación” de cincuenta camas cada uno, la de un “Centro de Evaluación y Derivación”, doce “Hospitales de Día” y un número no precisado de “Casas de Medio Camino”, invocándose a la Ley 448, y concretando el impactante anuncio de que se iban a cerrar los hospitales Borda, Moyano y los Talleres Protegidos de Rehabilitación, disponiendo de sus terrenos para la construcción de un “Centro Cívico” (centro diseñado para trasladar y emplazar, al conjunto de organismos y sedes del Gobierno de la Ciudad).
Este referido anuncio sobre el cierre de dichos hospitales neuropsiquiátricos, que era según la ocasión, negado o afirmado por las diversas autoridades, iba generando un estado de incertidumbre (y sus consecuencias) entre los pacientes fundamentalmente, y también los trabajadores y profesionales de los hospitales afectados. Al poco tiempo, se presenta el llamado a licitación para sólo siete “Centros de Internación” y un “Centro de Evaluación y Derivación”, situación esta que sumaba mayor incertidumbre, al momento de considerar que las cuentas no cerraban. Puesto que, considerando siete nuevos centros de internación, que se ocuparían con 350 pacientes en total, surgía el inevitable interrogante de: ¿Adónde irían los casi 1500 pacientes restantes, sino se preveía la construcción de otros dispositivos para la externación?
Consecuentemente y desde el Consejo General de Salud Mental, se denunció de forma constante, los arbitrios de este “Plan”, que no sólo transgredía los lineamientos de la Ley 448, sino que también contradecía los principios de la Atención Primaria de la Salud, en cuanto a la atención en red y proximidad al domicilio de la persona que se asiste (además de fomentar también la discriminación y segregación de las personas con padecimiento mental). Ya a esta altura era obvio, que dicho plan, no había surgido desde la “visión” de los funcionarios del área de salud y salud mental, sino desde la “usina” donde se gesta gran parte de las acciones del actual gobierno: el Ministerio de Desarrollo Urbano.
Pese a las desmentidas, se avanzaba decididamente tras un objetivo, que para nada tenía que ver con una genuina preocupación por el destino de mujeres y hombres que indignamente siguen padeciendo el encierro, sino con el criterio perverso de plasmar un fabuloso negocio inmobiliario, integrando nuevas construcciones, con la revalorización de las tierras aledañas, al futuro “Centro Cívico”. Vale aclarar que esto sólo es posible por cuanto la zona de Barracas, es una de las pocas zonas pasibles de tal destino en la ciudad. Hoy el precio del m2 en dicha zona es equivalente al precio en que se cotiza el barrio de Palermo. Algunos analistas asocian este proyecto, con el fuerte vínculo del Jefe de Gobierno, con el empresario de la construcción Nicolás Caputo, ex asesor “honorario” de su gabinete y el mayor aportante financiero en la reciente campaña electoral del PRO-Michetti ($ 225.000.-).
A este innegable criterio mercantilista, propio de las políticas de privatización y arrasamiento de lo estatal e inherentes al modelo neoliberal (hoy resurgido desde las entrañas del propio gobierno macrista), asiste el criterio ideológico de plasmar un modelo de atención de salud y salud mental, reducido a una mínima expresión, con servicios acotados para la atención de una población empobrecida y que no ostenta ningún tipo de cobertura privada.
Para confirmar lo que se preveía que iba a ocurrir, en el área de la salud mental estatal de la ciudad, el gobierno está accionando:
1.- El cierre del pabellón central del Hospital Borda, que concentra el mayor número de pacientes internados, a partir de la falta de mantenimiento de las instalaciones de gas y electricidad y que paradójicamente, el mismo gobierno no ha realizado. Para ello, dio a conocer la implementación de un listado de subsidios, asignados a más de cien pacientes, sin ningún tipo de evaluación clínica-social y que transgrediendo sus derechos a la protección de sus identidades, sus nombres fueron dados a conocer públicamente en el boletín oficial. También que entre esos pacientes, se detectó que había once de ellos que estaban fallecidos desde hace años… Este intento, que fue resistido por parte de los trabajadores y profesionales del hospital (resulta llamativo la poca resistencia al embate, de parte de algunas representaciones gremiales y profesionales del mismo), apuntaba a un traslado masivo de pacientes a clínicas privadas, como ya se había realizado en anterior ocasión, en el Hospital Moyano, ante una intervención de la Justicia. Cabe consignar que el Borda cuenta con un gran pabellón, el “Amable Jones”, recientemente reciclado a nuevo y listo para su utilización, y que no se reabre para su utilización, porque aparentemente se lo habría asignado al Ministerio de Desarrollo Social, como un adelanto del destino próximo del hospital…
2.- Cortar el suministro de gas del Hospital de Emergencias “Alvear”, también por deficiencias en sus instalaciones y en pleno invierno, a partir de también no haber realizado su necesario mantenimiento, pero que por la resistencia de sus trabajadores movilizados, se ha neutralizado por el momento (táctica que obligaba a derivar a los pacientes a clínicas privadas…). Vale destacar que también los amplios terrenos de dicho hospital, están en la mira de las autoridades para ser destinados a otros “menesteres”, proyectando que sólo quede un servicio reducido de atención de salud mental.
3.- El nombramiento de un profesional médico para el cargo de Director Adjunto de Salud Mental, que no cuenta con la idoneidad necesaria para el cargo, en cuanto a su desconocimiento sobre salud mental, además de tener serios cuestionamientos y denuncias sobre su proceder para con pacientes y trabajadores. Esta acción se enmarca en una forma autoritaria de conducir y que no respeta consensos y procedimientos democráticos, imprescindibles para una transformación en el área. Es indudable, la necesidad de poder contar por parte del gobierno, con “mano de obra” dispuesta a realizar el “trabajo sucio” que se impone de aquí en más, para llevar a cabo el proyecto inmobiliario de la salud mental de la ciudad.
4.- Ya como prueba irrefutable del proyecto gubernamental, acaba de entrar en la Legislatura de Bs As, el expediente remitido por el ejecutivo (Macri), para el llamado a licitación del “Centro Cívico”, con datos llamativos, como por ejemplo, el de asignar a la empresa que se contrate, el usufructo de gran cantidad de edificios que pertenecen al área de Salud y que tienen ubicaciones de alto valor inmobiliario.
Si bien y en una primera etapa se ha focalizado este avasallamiento del gobierno, en el área de la salud mental estatal de la ciudad, el avance de la “lógica inmobiliaria”, no se detendrá, y de hecho ya se sabe la apetencia por otros terrenos en los que se encuentran hospitales generales y especializados: el Hospital Rivadavia (al que se lo está dejando “caer” y que su valor, por la zona en la que está situado –Barrio Norte- es multimillonario); el Hospital de Enfermedades Infecciosas “Muñiz”, que está casi contiguo al Borda y el Hospital de Gastroenterología “Udaondo”, también próximo al Muñiz.
Para finalizar, aclarar que la defensa irrestricta de los hospitales ex neuropsiquiátricos, no debe ser pasible de confusión. Esto es, que defender los terrenos y sus instalaciones, y obviamente la estabilidad de sus trabajadores, no deja de lado su necesaria y legal transformación, de acuerdo al proceso de desinstitucionalización, establecido por la Constitución de la Ciudad y la Ley 448 de Salud Mental. Lamentablemente, el discurso perverso del gobierno y de los medios de comunicación “adictos”, intentan confundir a la sociedad, al presentar y publicitar su proyecto inmobiliario, como un “progresista” proceso de desmanicomialización…
Ante la gravedad de la situación planteada, queda expuesto el interrogante de cómo plasmar una resistencia consistente, que confronte a esta maquinaria mercantilista avasallante, y que ineludiblemente tiene que concretarse más allá de los espacios específicos de la salud mental, y esto implica informar, convocar y comprometer a otros sectores de la comunidad, como ser: organizaciones culturales, sociales, políticas, asamblearias, profesionales y gremiales. La Salud Mental como campo de intervención, es inherente y por lo tanto de responsabilidad de todas y todos los ciudadanos de la Ciudad de Buenos Aires.